La inteligencia artificial no es el atajo que la gente cree

La inteligencia artificial no es el atajo que la gente cree

Una reflexión sobre el auge de la inteligencia artificial, por qué no es un atajo hacia el éxito y cómo su verdadero valor depende del pensamiento y la experiencia que aportes.


Mano sobre teclado con texto de IA y símbolos de monedas

La inteligencia artificial no es el atajo que la gente cree, o al menos no el atajo que las personas que la venden quieren hacerte creer. Parece haber una oleada de anuncios y correos en este momento con frases como “ChatGPT da los mismos resultados a todo el mundo” o “La IA te hará ganar dinero mientras duermes”.

Es una promesa ingeniosa, pero no entiende lo que realmente hace la IA.

La idea parece ser que solo hay que abrir una cuenta de IA, decirle a qué te dedicas y que entonces se encargará de todo tu trabajo.

Pero la realidad, tal como yo la veo, es que lo que se ofrece parte de la idea de que la IA va a pensar por ti. La verdad es que si te limitas a dejarla generar respuestas genéricas, eso es exactamente lo que obtendrás: trabajo genérico que se parecerá al de cualquier otra persona que use IA.

La realidad es que la inteligencia artificial no sustituye el pensamiento, el criterio ni la experiencia. Los amplifica. La verdadera diferencia está en la persona que la usa. La IA refleja su visión, ética, creatividad e intención, pero no es capaz de producir eso por sí misma.

Y seamos sinceros, si la IA pudiera generar dinero fácilmente sin intervención humana, las personas que venden esa idea no necesitarían venderla. Ya estarían en algún lugar ganándolo tranquilamente.

La IA es poderosa y una herramienta maravillosa. Lo que obtienes de ella depende totalmente de lo que tú aportes.


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